Se oye una voz en off, «En breves momentos dará comienzo la función, queda expresamente prohibido sacar fotografías ni grabar vídeos de la obra», se cierran comillas.
Yo que soy muy respetuoso con estas cosas, no saque ni fotos ni video para acompañar la publicación, tampoco os perdéis nada, alguien seguramente subirá a las redes fotos, porque no lo escucharía o no lo oiría que es peor. Si queréis ver fotos hay en Cronista De Coria
Lo de anoche, Edipo, que tantas veces ha sido versionado a lo largo de la historia del teatro, tuvo todos los motivos de una tragedia griega.
Vergüenza torera tuve y respeto para no levantarme e irme.
El sonido desastroso como la primera noche o peor, si yo fuera de la organización, la compañía de técnica y sonido estarían en su casa desde el primer día.
No vengan con escusas de frecuencias de Gs y cosas parecidas, en un espacio tan pequeño con unos receptores de juguete y unas antenas de hilo no tendrían problemas.
Yo no conseguí escuchar a Edipo dos frases seguidas.
La productora de la obra, que la podía haber parado y quitar la corona a todos y con los micros de ambiente del Coro, que aunque está en todas las tragedias griegas, aquí no pintaba nada, ocupaba 6 sillas y otras seis delante.
A la escenografía que metió en un escenario pequeño, tantos actores que acababan tropezando unos con otros.
A la organización que ayer felicitaba, pero que el viento que calma el calor del día acabará derribando el escenario y podría haberse solucionado ya.
También a los vecinos de escena, le deben haber permitido una terraza en la calle, pero nadie del ayuntamiento se le ocurrió poner una cláusula para que no se use los días de actos culturales en la puerta del Perdón, porque se oía más a los clientes que a los actores.
Unas tristezas que le quitan las ganas de ir a uno, y pagar su abono, pero lo peor si seguimos así, el festival de teatro de Coria, que se está haciendo hueco entre los mejores de Extremadura, se irá a piqué.
Espero que esta noche se resuelvan los problemas, de no ser así, mejor acabar como acaba Edipo en la obra. Ciego, sordo, mudo y expulsado de su reino
